Alteraciones del habla


Si un adulto pronuncia de forma incorrecta uno o más fonemas y la causa no es neurológica o anatómica, presenta una dislalia. Estas patologías pueden ser especialmente llamativas en casos de personas bilingües o extranjeras.

Con el objetivo de mejorar la articulación, es necesario tonificar los músculos fonoarticulatorios llevando a cabo acciones específicas para trabajar los elementos implicados (lengua, paladar, labios, etc.), así como realizar actividades para generalizar los fonemas correctos una vez que han sido adquiridos.

Si el problema reside en que al hablar un segundo idioma prevalece el acento de la lengua materna, se realizan actividades para entrenar los músculos orofaciales. De esta manera, dichos músculos adquieren la capacidad para producir los fonemas de mayor dificultad y reducir así el acento.

En el caso de presentar tartamudez o disfemia, algunos de los principales síntomas serán repeticiones, bloqueos, prolongaciones y tensión durante el discurso. En ciertas situaciones pueden empeorar, especialmente cuando el paciente intenta controlar su habla. En estos casos, desarrolla sentimientos de vergüenza o evita situaciones en las que deba comunicarse mediante el lenguaje hablado.

Con este tipo de pacientes se han de trabajar numerosos aspectos que les ayuden a controlar la producción del habla, como son, por ejemplo, la relajación y la respiración. Esto se consigue mediante técnicas que impliquen la realización de tareas de audición retardada, masajes, canciones, interpretación de diferentes personajes o lectura acompañada por un metrónomo, entre otros.

En BH Logopedia ofrecemos una evaluación exhaustiva así como tratamientos personalizados y a la medida de cada paciente. Póngase en contacto con nosotros para obtener más información sin ningún compromiso.